El tablero geopolítico mundial ha sufrido un vuelco histórico en las últimas horas. El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, confirmó oficialmente este sábado que fuerzas militares estadounidenses han capturado a Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores. Según el comunicado emitido desde Mar-a-Lago, ambos han sido extraídos de territorio venezolano tras una operación de alta precisión ejecutada durante la madrugada.
“Nicolás Maduro ha sido capturado y trasladado fuera del país. La operación fue un éxito”, declaró Trump a través de su plataforma Truth Social, adelantando que ofrecerá detalles exhaustivos en una conferencia de prensa programada para las 11:00 AM (hora del Este). La noticia llega apenas horas después de que residentes de Caracas reportaran múltiples explosiones y el sobrevuelo de aeronaves militares sobre bastiones estratégicos del chavismo, como Fuerte Tiuna y la base aérea de La Carlota.+1
En Venezuela, el caos y la incertidumbre reinan en las filas del oficialismo. Mientras el Ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, denunció una “cobarde agresión imperialista” y bombardeos sobre zonas civiles, la vicepresidenta Delcy Rodríguez admitió implícitamente la efectividad de la operación al exigir “fe de vida” del mandatario, confirmando que desconocen su paradero actual.
El régimen ha decretado un “Estado de Conmoción” y ha ordenado el despliegue máximo de la Fuerza Armada, aunque los reportes de inteligencia sugieren una parálisis en la cadena de mando tras la descabezada del Ejecutivo. La comunidad internacional se mantiene en vilo, aguardando las pruebas gráficas de la detención que Washington ha prometido revelar en las próximas horas.
Este acontecimiento marca el punto de quiebre más significativo en la crisis venezolana de las últimas décadas. ¿Estamos ante la caída definitiva del chavismo o frente a una escalada de conflicto asimétrico en la región? La moneda está en el aire.
