ELOTA, SIN. — Un fuerte debate sobre la empatía y las prioridades gubernamentales se ha desatado en el municipio de Elota. Esto, tras difundirse el mensaje navideño del Presidente Municipal, quien eligió las montañas nevadas de Big Bear Lake, California, como escenario para enviar sus felicitaciones de temporada, lejos de la realidad que enfrentan sus gobernados.
El mensaje, en el que el edil deseó que “todo esté lleno de luz y amor”, fue recibido con frialdad por un sector importante de la población. La crítica central no radica en el acto de tomar vacaciones, sino en la ostentación de un destino internacional mientras el municipio atraviesa por diversas necesidades básicas que requieren atención inmediata y recursos.
Para muchos ciudadanos, las imágenes del Alcalde disfrutando del invierno estadounidense representan un agravio moral. En las conversaciones locales y foros digitales, se ha manifestado que es “mal visto” que la máxima autoridad municipal presuma lujos en el extranjero, cuando en las colonias y comunidades de Elota existen demandas pendientes en servicios públicos, infraestructura y apoyos sociales.
La percepción de lejanía no es solo geográfica, sino administrativa. Analistas locales coinciden en que este tipo de acciones envían un mensaje equivocado sobre la austeridad republicana que se predica en la política actual. La desconexión entre el disfrute personal del mandatario y las urgencias cotidianas del pueblo ha generado un clima de desaprobación generalizada.
Se espera que al regreso de su periplo por California, la administración municipal enfrente cuestionamientos sobre la asignación de prioridades y reafirme su compromiso con resolver las problemáticas locales que no toman vacaciones.