El ciclo laboral 2026 en México ya cuenta con su hoja de ruta oficial. De acuerdo con lo estipulado en el Artículo 74 de la Ley Federal del Trabajo (LFT), tanto empleados como empleadores deben anticipar las fechas de asueto que rigen el calendario nacional. Estos días no solo representan una pausa en la actividad productiva, sino que conllevan obligaciones financieras específicas para las empresas que requieran la presencia de su personal.
El año comenzará de manera habitual con el jueves 1 de enero. Posteriormente, los trabajadores gozarán del primer fin de semana largo en conmemoración de la Constitución, el lunes 2 de febrero. La dinámica de “puentes” continuará en marzo, específicamente el lunes 16, fecha que se adelanta al natalicio de Benito Juárez, permitiendo un respiro estratégico antes del cierre del primer trimestre.
La primavera y el verano mantendrán las fechas institucionales inamovibles. El viernes 1 de mayo, Día del Trabajo, generará un fin de semana extendido de alta relevancia para el sector servicios. Por su parte, la celebración de la Independencia de México, el miércoles 16 de septiembre, se posiciona a mitad de semana, obligando a una pausa en la jornada laboral ordinaria.
Un punto crucial para este 2026 será el jueves 1 de octubre. Cabe recordar que, tras la reforma al artículo 83 de la Constitución y la adecuación de la LFT, esta fecha marca la transmisión del Poder Ejecutivo Federal cada seis años. Al ser un evento de relevancia democrática nacional, se ratifica como un día de descanso obligatorio para toda la fuerza laboral del país.
Hacia el cierre del año, el calendario contempla el lunes 16 de noviembre en conmemoración del inicio de la Revolución Mexicana, configurando el último puente oficial antes de las festividades decembrinas. Finalmente, el viernes 25 de diciembre cerrará el ciclo de descansos obligatorios.
Es imperativo que los trabajadores recuerden que, en caso de ser requeridos para laborar en estas fechas, tienen derecho a recibir, independientemente del salario que les corresponda por el descanso, un salario doble por el servicio prestado; es decir, un pago triple por la jornada. Conocer este calendario permite una planificación financiera y operativa eficiente para ambas partes de la relación laboral.