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Tepic, Nayarit.— La reforma constitucional en materia de doble nacionalidad no representa un impedimento para una eventual participación de Jasmin Bugarin.
El primer punto es constitucional: Jasmin Bugarin es mexicana por nacimiento al ser hija de padres mexicanos, independientemente de haber nacido en el extranjero. La Constitución reconoce expresamente esta condición a los hijos de padre o madre mexicanos nacidos fuera del territorio nacional.
Además, su trayectoria legislativa federal es un antecedente relevante. Jasmin Bugarin ha sido diputada federal y actualmente es senadora con licencia, cargos para los cuales la legislación mexicana ya contempla desde hace años requisitos específicos en materia de nacionalidad para quienes también sean considerados nacionales por otro país.
En esos casos, la Ley de Nacionalidad establece mecanismos como el certificado de nacionalidad mexicana y la renuncia correspondiente frente al Estado extranjero para acceder a cargos reservados a mexicanos por nacimiento.
Por ello, el tema de la nacionalidad no surgió apenas con la reforma de 2026: sus anteriores candidaturas federales ya estuvieron sujetas a los requisitos de elegibilidad establecidos por la legislación mexicana.
Pero existe además un dato definitivo: la nueva reforma está prevista para aplicarse a partir del proceso electoral de 2028.
La elección de gobernador de Nayarit será en 2027.
En consecuencia, pretender aplicar anticipadamente esa disposición a la sucesión estatal del próximo año implicaría darle efectos a una norma que expresamente comenzaría a operar después.
El debate político puede continuar, pero jurídicamente deben distinguirse cuatro conceptos: lugar de nacimiento, nacionalidad mexicana por nacimiento, doble nacionalidad y entrada en vigor de una reforma constitucional.
En el caso de Jasmin Bugarin, la conclusión es clara: la reforma sobre doble nacionalidad no constituye, por sí misma, un impedimento para participar en el proceso electoral de Nayarit de 2027.
2027 no es 2028.
Por Miguel Manzo